sábado, 13 de noviembre de 2010

MUERE EL MAESTRO INDISCUTIBLE DEL PLANO/SECUENCIA: BERLANGA FUE UN PICARO HUMANISTA AL QUE LE VOLVIAN LOCO LOS TOBILLOS DE LAS SEÑORAS ¡VIVA SU CINE!


Tuve el honor de poder intercambiar unas apasionantes reflexiones con uno de mis directores preferidos de siempre -uno de los 10- en el Salón de Actos de CCM de Hellín hace unos años.
Vino a unas jornadas literarias porque Berlanga en el fondo como todos los grandes realizadores cinematográficos era un escritor que al faltarle el don de la palabra escrita derivo hacia el mundo de las imagenes habladas que es lo que en realidad es el séptimo arte que fue por cierto el primer arte del siglo XX pero ya no del siglo XXI por la falta salvo contadas excepciones de cineastas personales y libres.
Literatura filmada es el cine porque el buen cine debe contener imagen y dialogo siempre y cuando falla alguno de los dos ingredientes el buen cine nunca aparece.
El cine no hablado el que llamamos mal llamado el cine mudo era otra cosa. Era mas música con imagenes que cine propiamente dicho. Yo personalmente lo englobaria en otra categoria artistica aparte y evidentemente de muy superior nivel al posterior el que llamamos tambien mal llamado el cine sonoro.
Berlanga ha sido junto a Buñuel nuestro mejor cineasta.
Son dos de los mas eminentes directores de la historia del cine de todos los tiempos.
Tenían cada uno dos universos creativos diferentes pero no tan divergentes como puede parecer a primera vista.
Vean la impresionante Los jueves milagro.
Son los máximos representantes junto a Hitchcock del llamado cine de la crueldad.
Los tres eran de los que prefieren que nos imaginemos lo que quieren mostrar que de los que lo muestran a lo burro.
Le pregunté en la charla referida a Berlanga si la muy incomprendida Tamaño Natural era su filme mas complicado y complejo y difícil y me lo confirmo considerandola su obra mas depurada y de la que se sentía mas satisfecho a pesar insisto de la respuesta tibia que generó empañada por la presencia de la dichosa pero fundamental muñeca sexual que fue lo único con lo que la mayoría de los espectadores se quedaron de este peliculón genial.
Mención aparte la relación de Berlanga con mi querida Peñiscola.
Si van a este bellisima localidad castellonense no dejen de probar el exquisto arroz Calabuch.
En el panorámico Casa Vicent lo hacen magnifico.
Calabuch es una de esas películas que uno ve una y otra vez y que nunca te cansa.
Rodada en una desconocida Peñiscola en 1.956.
Luego el Festival Internacional de Cine y siempre sobrevolando por la fortaleza papal la presencia de Berlanga ahora en forma de un espíritu pícaro y fetichista que no perdera detalle de los ligueros, medias, piernas y tobillos de las esplendidas mujeres que dia tras dia inundan la inmortal población marinera paseando por sus empinadas y provocadoras calles tan estrechas y sugestivas y eróticas.
Hellín a 13 de Noviembre de 2.010.

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