
Mientras alucinaba con este bizcocho casero tan sabroso escuchaba la Sinfonía número 8 de Schubert y su prodigioso primer movimiento tan elegante y emocionante y tan romántico. Aquí lo tienen por el fabuloso Otto Klemperer y su Philharmonia Orchestra en una grabación antológica e insuperable de 1.963:
Hellín a 13 de Diciembre de 2.011.
No hay comentarios:
Publicar un comentario