martes, 26 de agosto de 2008

TEMPESTAD SOBRE WASHINGTON : POLITICA SUCIA. EL TODO VALE PARA DESTRUIR AL ADVERSARIO POLITICO.

Graco versus Brig Anderson




Charles Laughton el año de su muerte, 1.962, rueda su última película y de nuevo lo vemos en el papel de Senador. Fue Graco en Espartaco y el sureño Brig Anderson dos años después. Retorcido, elocuente, maquiavélico y muy americano porque nuestro admirado actor ingles se nacionalizo estadounidense en 1.950 y encarna con absoluta maestría a un representante del pueblo por el Estado de Carolina del Sur.

Tempestad sobre Washington es una pedagógica película de otro extranjero, un vienes tan americano como el sólido y fenomenal Otto Preminger.

140 minutos muy interesantes ¡Que secuencia la de todo un Presidente de los EE.UU terminal por un cáncer con ese océano tan negro -si negro- de fondo, tan premonitorio y dramático todo el encuadre! Impresionante.
Me apetecía volver a contemplar todo el arte interpretativo de este irrepetible comediante que fue el tan añorado amigo Charles.
De Esta tierra es mía de Jean Renoir no les comento nada. Se la recomiendo y cuando la vean les remito a un magnifica crítica que agota y mejora lo poco y mediocre que sobre esta emocionantisima obra de arte yo les pudiera referir.
Las malas formas en política y la canalla estrategia de intentar acabar con el adversario usando la calumnia y la difamación hasta provocar el suicidio de todo un Presidente de una Comisión senatorial no es castigada al final en la esplendida cinta de Otto Preminger.
El Jefe de la Mayoría, el elegante Walter Pidgeon, pastelea con el Jefe de la Minoría a pesar de la muerte de uno de sus ilustres miembros. El fin justifica los medios y ellos a vivir -los padres de la patria- en sus descomunales mansiones tan patricias.
Un sistema imperfecto el americano. Pero el menos malo. Sin disciplina férrea de partidos como en España. Y una tradición de control del poder ejecutivo por parte del legislativo. Una separación rígida. Y encima de la pirámide nueve escorpiones metidos en una botella.
Hellín a 26 de Agosto de 2.008.

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